El Foro vuelve a Porto Alegre en tiempos de cambios

 
El Foro Social Mundial, a celebrarse en Porto Alegre, Brasil, del 26 al 31 de enero actual, se apresta a iniciar su quinta edición, en momentos trascendentales para América Latina, de avances de las fuerzas progresistas y retos renovados.

EL FORO VUELVE A PORTO ALEGRE EN TIEMPOS DE CAMBIOS
Por Orlando Oramas León
Servicio Especial de la AIN

El Foro Social Mundial se apresta a iniciar su quinta
edición, de regreso a Porto Alegre, en momentos
trascendentales para América Latina, de avances para
las fuerzas del progreso y retos renovados.
Se trata de un espacio internacional de encuentro para
la reflexión, el debate democrático de ideas y la
búsqueda y construcción de alternativas de quienes en
el mundo se oponen a la globalización neoliberal, al
dominio del capital y toda forma de imperialismo.
Reúne y articula a entidades y movimientos de la
sociedad civil de numerosos países, una especie de ONU
alternativa de los pueblos.
A estas alturas han quedado superados los objetivos
iniciales de contraponerlo al Foro Económico Mundial,
que desde 1971 desempeña un papel estratégico para la elite
del poder del capital.
Los primeros tres encuentros mundiales del FSM
tuvieron lugar en la acogedora ciudad brasileña de
Porto Alegre, que se volverá a poblar, del 26 al 31 de
enero de representantes de variadas culturas y esperanzas.
Expresión del movimiento antiglobalización y del Foro
Social Mundial fueron las movilizaciones
internacionales durante la Cumbre de la Unión Europea en
Barcelona, la Cumbre de Monterrey, la Asamblea del Banco
Mundial en Washington, las reuniones del Grupo de los Siete
más Rusia, las jornadas de lucha contra el Área de Libre
Comercio de las Américas (ALCA) y contra la guerra en Iraq,
entre otras expresiones que tienen lugar en diversas
latitudes del planeta.
El rechazo a la globalización neoliberal, la defensa
de la diversidad cultural, del medio ambiente, la
batalla contra la deuda externa, y la solidaridad con
diferentes causas: el rechazo al bloqueo contra Cuba,
por los derechos inalienables del pueblo palestino y
frente a la discriminación racial y de géneros estarán
presentes en los talleres y conferencias del evento.
Cómo no recordar aquellas jornadas del tercer
encuentro en el Gigantinho, instalación deportiva
repleta a más no poder, que sirvió de tribuna y
espacio de diálogo para Noam Chomsky, Ignacio Ramonet y
Frei Betto, por citar algunos de los ponentes.
En estos momentos no hay un escenario con capacidad de
convocatoria como el FSM para reunir a pensadores,
luchadores sociales, políticos, estadistas, estudiantes,
trabajadores y campesinos de todo el mundo.
En el 2003 Porto Alegre acogió de forma paralela al
Foro Mundial de Educación, la Asamblea Mundial de
Campesinos, el Foro Mundial de Jueces, el de
Autoridades Locales, de Parlamentarios, el Forito
Mundial Social, relativo a la infancia, y el Foro
Sindical Mundial.
Mumbai, en la India, recibió la última edición del
evento, otro paso adelante hacia la difícil aunque
imperiosa necesidad de articular los movimientos sociales y
lo mejor del pensamiento y anhelos de la especie humana.
En ese camino volvemos otra vez a Porto Alegre, en el
propósito de asegurar y defender la vida y el futuro,
frente a la voracidad de la mercantilización y la
dominación transnacional.
Se trata de una lucha amplia, con avances, rodeos y
también retrocesos, pero que en el plano latinoamericano
evidencia victorias y esperanzas revividas en favor de la
integración y las luchas populares.
Venezuela ya no es la misma de entonces, con las
secuelas del paro empresarial y el intento de golpe de
Estado. Ahora, en plena ofensiva bolivariana, el
proceso comandado por Hugo Chávez enarbola resultados
sociales y se convierte en bandera de otros pueblos.
En tal sentido, la Alternativa Bolivariana para las
Américas dejó de ser apenas un proyecto para señalar
caminos que buscan la unión de Nuestra América frente al
ALCA y la voracidad de Washington.
Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia registran rutas de
cambio y estarán, de seguro, en el centro del debate en
Porto Alegre. Pero no serán los únicos.
Al empuje de la globalización neoliberal, marcada cada
vez más por el unilateralismo de Estados Unidos, se sigue
conformando el vasto movimiento mundial de los pueblos,
cuyos caminos convergerán, por estos días, en la capital
del estado brasileño de Río Grande do Sul. (ain)

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